Consejos para iluminar tu cocina

Como ya hemos comentado en artículos anteriores, la cocina es -en muchos casos- el centro neurálgico de la casa. Hacemos vida en ella, comemos, vemos la tele y, en ocasiones, es nuestro lugar de trabajo. Motivos más que suficientes por los que es totalmente indispensable contar con una iluminación adecuada en la estancia.

A la hora de iluminar tu cocina, lo primero a tener en cuenta es para qué la utilizas. Es muy diferente si únicamente cocinas en ella, a por ejemplo si la utilizas como sala de reuniones, o por el contrario, como lugar de trabajo.

Dónde colocar las luces

1. En cuanto a la localización de las luces, es recomendable situar una línea de iluminación directamente sobre la encimera para no hacerte sombra a la hora de cocinar. Es mejor colocar dos líneas de iluminación que centrar la luz en un punto. Lo ideal es una línea de iluminación directamente sobre la zona de trabajo y otra general que distribuya la luz en el resto de la estancia.

2. Asimismo, si además dispones de una zona para trabajar o como sala de reuniones y tertulias, tendrás que iluminar esta área de forma diferente. Puedes colocar una luz focal, más recogida que la que tengas para iluminar toda la estancia. Por supuesto, si tienes una cocina con isla, deberás iluminar ésta con una luz directa sobre ella.

3. En cuanto a los materiales, los tonos blancos y los acabados lacados, que tan de moda están este año multiplican la luz. Ésta rebota en ellos, haciendo que la cocina aumente su luminosidad. Ya sabes, si deseas aumentar la claridad en la estancia, utiliza tonos claros y acabados lacados.

Tipo de iluminación

4. Al ser la cocina una estancia en la que se está bastante tiempo, la tecnología LED es la más adecuada. Consume menos que las lámparas tradicionales y además permite ajustar la luz en cantidad e intensidad en función de tus necesidades. Igualmente es menos contaminante y reduce las emisiones de CO2 en un 80%. Por último no genera calor, por lo que no quema, y dura mucho más. No debes dudar, a la larga es mucho más eficiente el LED que las bombillas tradicionales.

Accesorios prácticos

5. Con respecto a la iluminación existen accesorios muy útiles que facilitan tu trabajo en la cocina. Como ya mostramos anteriormente puedes incluir en tus muebles un interruptor accionado por sensor de movimiento sin contacto. Permite iluminar automáticamente el interior y el exterior del módulo donde está colocado. Perfecto para cuando quieras buscar algo en uno de tus armarios.

6. También puedes colocar una barra de led de bajo consumo mecanizada en la base del mueble para iluminar mejor la zona de cocinado. Muy útil para cocinar y, al mismo tiempo, consumes menos puesto que evitas utilizar las luces generales.

En general, una buena iluminación en la  cocina es algo fundamental. Te facilitará el trabajo y, si es la adecuada, ahorrarás en la facturas de la luz. Por ello es una cuestión que no debes pasar a la ligera si deseas modificarla. Y recuerda, el truco está en iluminar de forma diferente las distintas zonas de la estancia.