Últimamente la mayoría de los fabricantes de electrodomésticos se han subido al carro de las placas de inducción sin zonas marcadas. En el mercado podemos encontrar este tipo de placas en DeDietrich, Electrolux, Gaggenau, Neff, Fagor…
En realidad, estas placas no presentan una inducción sin limitaciones sino que las zonas de cocción se reducen de tamaño y se multiplican en número. Esto hace que cuando se apoya un recipiente en la placa se conecten automáticamente las mini-zonas de cocción en contacto con ese recipiente. De esta manera y de una forma aproximada, la placa se adapta al tamaño del recipiente.
Los comentarios que nos han hecho llegar los usuarios de estas placas en general son bastante satisfactorios aunque en el caso de los recipientes pequeños se presentan más problemas. Las mini-zonas de inducción de este tipo de placas sólo se conectan cuando el recipiente cubre un porcentaje alto de las mismas, lo que hace que un recipiente pequeño que sólo cubra 2 mini-zonas y media, sólo active en realidad 2 mini-zonas y se quede sin calor en la media que queda, pero aún así, siempre es mejor que usar una zona convencional que se queda muy grande o muy pequeña, ya que en estas placas flexibles puedes mover el recipiente y acomodarlo de manera que aproveche el calor al máximo.
En cualquier caso, y teniendo en cuenta la acogida que han tenido a pesar de su elevado precio, podríamos decir que las placas de inducción van a seguir este camino. El siguiente paso será conseguir mini-zonas de cocción más pequeñas y más numerosas para ajustar mejor los tamaños. Dicho de un modo gráfico, “mejorar la resolución” de las placas… Y, por supuesto, abaratar el producto hasta que esté al alcance del gran público.